El inicio de un nuevo año escolar no solo se construye en las aulas, sino también en esos espacios donde nos descubrimos como compañeros y aprendemos a hacer vida juntos. Un año más, nuestros alumnos de Educación Primaria han disfrutado de sus tradicionales jornadas de convivencia, un día fundamental para reforzar la amistad, el respeto y la alegría de compartir en comunidad.
Para que la experiencia fuera plenamente adaptada al momento evolutivo de cada grupo, la jornada se desarrolló en distintos entornos pedagógicos y naturales. Los más pequeños, los alumnos del primer ciclo, vivieron su convivencia en las instalaciones del colegio, transformando los espacios habituales en un lugar de juegos compartidos, acogida y dinámicas de grupo. Por su parte, el segundo ciclo se desplazó al parque Polvoranca, donde el contacto con la naturaleza favoreció el trabajo en equipo, el deporte y el encuentro al aire libre. Finalmente, los estudiantes del tercer ciclo disfrutaron de un entorno privilegiado en Cercedilla, una oportunidad ideal para asumir pequeños retos juntos, reflexionar y fortalecer la madurez en sus relaciones.
En todos los cursos se respiró un ambiente profundamente cercano, familiar y festivo. Guiados por nuestro lema anual, «Ponle corazón, súmale compromiso», las dinámicas permitieron a los alumnos acercarse al compañero, escuchar al de al lado y comprender que formamos una gran familia.
Desde la pedagogía calasancia, entendemos que educar la mente exige primero educar el corazón. Estas jornadas nos recuerdan la importancia de cuidar las relaciones humanas, cultivar la empatía y sentir la presencia de Dios en la alegría de estar juntos. ¡Comenzamos el curso más unidos y preparados para caminar de la mano!