Con motivo de la celebración del DOMUND, la Jornada Mundial de las Misiones, nuestros alumnos y alumnas de Infantil y Primaria han vivido una experiencia muy especial: la visita de madre Inmaculada, quien nos ha compartido su testimonio como misionera y nos ha acercado, de primera mano, la realidad de las personas y comunidades a las que acompaña en diferentes países.
A lo largo de las charlas, madre Inmaculada ha narrado algunas de sus experiencias en los lugares donde ha desarrollado su labor misionera. Sus historias han permitido a los niños y niñas comprender que, en muchos rincones del mundo, hay personas que necesitan apoyo, acompañamiento, educación, salud y oportunidades. Más allá de las distancias, los alumnos han podido descubrir que todos formamos parte de una misma familia humana y que cada pequeño gesto puede ayudar a transformar vidas.
La visita ha sido una oportunidad para trabajar valores fundamentales como la empatía, la solidaridad, la generosidad y el compromiso con los demás. Los más pequeños han escuchado con gran atención, han realizado preguntas y han participado activamente, mostrando enorme interés por conocer otras realidades y por descubrir cómo pueden contribuir, desde su edad, a hacer del mundo un lugar más justo y fraterno.
El DOMUND es mucho más que una campaña de recogida de fondos: es una invitación a la oración, la sensibilización y la cooperación con las misiones. Se celebra cada año en octubre y busca recordar que la Iglesia reza por los misioneros y colabora con ellos en su labor de evangelización y promoción humana. Además, esta jornada pone en valor el trabajo de quienes dedican su vida a acompañar a las comunidades más vulnerables en distintos territorios de misión.
Desde el colegio, queremos que esta celebración no se quede en un simple gesto. Nuestro objetivo es educar en la sensibilización social, ayudando a nuestros alumnos y alumnas a mirar el mundo con ojos abiertos, a reconocer las necesidades de los demás y a descubrir que la solidaridad comienza en gestos sencillos del día a día: compartir, escuchar, ayudar, respetar y ponerse en el lugar del otro.
La experiencia con madre Inmaculada se enmarca plenamente en el lema que nos acompaña este curso: “Ponle corazón, súmale compromiso”. Porque educar con corazón implica formar personas capaces de cuidar, de implicarse y de actuar ante las necesidades que les rodean. Y porque sumar compromiso significa comprender que todos podemos ser parte de la solución, aportando nuestro granito de arena desde donde estamos.
Agradecemos sinceramente a madre Inmaculada su tiempo, su generosidad y su testimonio tan cercano y inspirador. Sus palabras han dejado una huella en nuestros alumnos y alumnas y nos han recordado que la misión comienza por el corazón.