Toda nuestra comunidad educativa se ha reunido para celebrar la Eucaristía de inicio de curso. Fue un encuentro profundamente emotivo y entrañable, en el que vivimos de cerca el espíritu de familia que caracteriza a nuestro colegio calasancio.
Desde los más pequeños de Educación Infantil, con sus miradas llenas de curiosidad e ilusión, hasta los alumnos de Bachillerato, referentes de madurez y compañerismo, caminamos juntos hacia la capilla para poner en manos de Dios y de San Faustino, este nuevo camino que comenzamos. Ver a diferentes generaciones unidas en una misma oración nos recuerda la riqueza de crecer en un entorno cercano, donde cada alumno es acompañado con cariño y dedicación.
Durante la celebración, compartimos la alegría de encontrarnos de nuevo y reflexionamos sobre el lema que guiará todos nuestros pasos durante estos meses: «Ponle corazón, súmale compromiso». Un lema inspirador que nos invita a vivir el día a día escolar no solo con esfuerzo académico, sino con la entrega y la bondad del Evangelio. Ponle corazón para acoger a cada compañero, para ser empáticos y contagiar alegría; y súmale compromiso para dar lo mejor de nosotros mismos, respondiendo con responsabilidad a la misión de transformar el mundo que nos rodea.
Afrontamos este nuevo curso con renovada esperanza, llenos de amor y compromiso. Pedimos a la Virgen María, a San Faustino y a San José de Calasanz que sigan guiando a nuestros alumnos, educadores y familias en esta preciosa aventura de educar la mente y el corazón.
¡Que sea un curso lleno de vida para toda nuestra familia calasancia!