Con la llegada del buen tiempo y el aumento de las horas de sol, nuestro huerto escolar vuelve a convertirse en un espacio lleno de actividad, aprendizaje y contacto con la naturaleza.
Durante estos días, el alumnado del centro ha participado en una nueva jornada de plantación en la que se han incorporado diferentes plantas y cultivos que crecerán a lo largo de la primavera.
Acompañados por el profesorado, los estudiantes han preparado la tierra, han organizado los bancales y han plantado los nuevos ejemplares.
Esta actividad no solo les permite conocer de cerca cómo se cultivan los alimentos, sino también comprender los cuidados que necesitan las plantas para desarrollarse correctamente. El riego, la observación del crecimiento y el seguimiento del estado de cada planta formarán parte del trabajo que continuarán realizando en las próximas semanas.
El huerto escolar se ha consolidado como un importante recurso pedagógico dentro del proyecto educativo del centro. A través de este espacio, el alumnado puede aprender de forma práctica contenidos relacionados con las ciencias naturales, la educación ambiental y los hábitos de vida saludables.
Además, trabajar directamente con la tierra les ayuda a comprender mejor los ciclos de la naturaleza y la importancia de respetar el medio ambiente.
Este tipo de actividades también fomenta valores fundamentales como la responsabilidad, la cooperación y el trabajo en equipo. Cada alumno participa activamente en el cuidado del huerto, entendiendo que el buen desarrollo de las plantas depende del compromiso de todos.
Con iniciativas como esta, el centro apuesta por una educación que combina conocimiento, experiencia y respeto por el entorno. Nuestro huerto escolar continúa creciendo y convirtiéndose en un espacio donde sembramos no solo plantas, sino también curiosidad, aprendizaje y conciencia ambiental.