23 de octubre de 2024. Convocamos, ilusionadas, a los rapaciñas y rapaciños a presenciar por vez primera una entrega de premios literarios, Premio José Luis Sampedro y Premio Novela Negra Ciudad de Getafe, que se enmarca en Getafe Negro, Festival de Novela Policíaca de Madrid.
Por tercer año consecutivo, acudimos a este evento literario y, a pesar de la decepción vivida en esta edición, seguiremos animando a nuestros futuros alumnos de 2º de bachillerato a vivir en primera persona esta experiencia literaria.
Amo la literatura, amo a los escribidores que juegan magistralmente con las palabras y consiguen sumergirnos en los mundos que recrean tiempos pasados, presentes o futuros, situaciones verosímiles, románticas, mágicas… Aborrezco a los que visten cargos de postín y, con su presencia o ausencia, transforman lo maravilloso y excepcional en decepcionante y aburrido.
Así fue la entrega de premios, descafeinada, decepcionante, aburrida, casi casi negra. Media hora de retraso sobre la hora prevista, autoridad local que no acude a la cita, presentadora parca en palabras, tan parca que la presentación del ganador del XXVIII Premio Certamen Literario de Novela Negra Ciudad de Getafe, Álvaro P. Gigante, casi pasa desapercibida si no fuese por su brevísima aparición a través de una pantalla. Desde Tokio, Álvaro agradece el reconocimiento por su obra Top 10 y poco más. Claro que, si breve fue él, más lo fue Dª Carmen Riera, galardonada con el Premio José Luis Sampedro. Catedrática de literatura, académica de la lengua, narradora, etc., la señora Riera apenas logró captar la atención de los jóvenes asistentes. ¡Pobres chicas y chicos! Ellos mismos expresaron su decepción. Esperaban más, mucho más.
¿Lo mejor? Alicia Castillo, joven cantautora que nos deleitó con algunas canciones suyas y también del ilustrísimo Joaquín Sabina. «Yo no quiero un amor civilizado, no quiero cargar con tus maletas…» ¡Qué grande Joaquín! ¡Qué grande Alicia! ¡¡¡De Pastoras tenía que ser!!!
Getafe Negro: No pierdo la ilusión de seguir animando la asistencia a eventos literarios como este u otros. Entiendo que, si a mí me enriquecen, si me abstraen de una rutina a veces tediosa y sinsentido, también pueden enriquecer y abstraer a los rapaciños y rapaciñas de hoy y de mañana. «Yo no quiero actos mediocres…». Quiero apostar por una cultura de calidad para los jóvenes de Pastoras y ofrecerles oportunidades únicas, como asistir al teatro y comprobar in situ cómo Cándido Pazó lleva a escena Las cigarreras, adaptación teatral de la novela La Tribuna, de Dª Emilia Pardo Bazán; o cómo Max Estrella pasa sus últimas horas de vida por los rincones más miserables del Madrid de 1875.
¡Ojalá, Getafe Negro, la próxima edición nos dejes las manos coloradas por aplaudir un acto brillante e inolvidable!